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Síndrome del arnés o trauma de suspensión

El síndrome del arnés o trauma por caída

Durante el desarrollo de los trabajos cotidianos en los cuales es habitual el uso del arnés de seguridad al desarrollar los trabajos en altura, trabajos verticales o espacios confinados, siempre existe el riesgo común de caída a distinto nivel y por tanto, la consecuencia es que el trabajador, en caso de caída en altura, queda suspendido del arnés anticaídas que sujeta el cuerpo del accidentado.

En caso de no producirse un rescate al momento y de una forma rápida organizada, ya sea por no haberse elaborado un procedimiento de rescate o maniobra de salvamento previo, o por ser un ser un procedimiento nada claro o no estar en conocimiento de la totalidad de todos los trabajadores, la consecuencia es que el accidentado pueda sufrir el síndrome del arnés o “trauma de suspensión”.

El catalizador que produce este tipo de síndrome es la inmovilidad que se produce en el trabajador que ha sufrido una caída. Esta inmovilidad puede producirse por varias razones:
• Que el trabajador quede inconsciente y se produzca la caída o que se dé la caída y quede inconsciente.
• Por cansancio o fatiga producido por acumulación de trabajo.
• Por haber sufrido alguna lesión importante y grave por un golpe que se produce durante la caída que le impida reaccionar.

El cuerpo del trabajador queda en posición vertical, donde el arnés presiona la zona inguinal, por donde transcurre un caudal sanguíneo importante que queda obstruido y es debido a que las piernas no tienen ningún tipo de apoyo.


¿Qué secuencia de acciones se producen para que aparezca el síndrome del arnés?

• Caída del trabajador.
• Las piernas quedan inmóviles y suspendidas debajo del nivel del pecho.
• La presión hace que la sangre no fluya regularmente por todo el organismo.
• No llega suficiente flujo de sangre al corazón ni a los demás órganos vitales.
• El resultado es un déficit de circulación sanguínea.
• El trabajador entra en shock.


¿Qué síntomas dan lugar al síndrome del arnés?

• Las piernas se entumecen (sensación de que se quedan dormidas).
• Sensación de hormigueo en el tren inferior.
• La piel se vuelve azulada.
• Sensación de calores que producen mareos, náuseas, pérdida de visión y sudores fríos.
• En el caso de que se prolongue más en el tiempo, la falta de circulación, puede provocar la pérdida de conciencia.
• Por último, se produce el fallo multiorgánico provocado por un shock hipovolémico.

Todos estos niveles o etapas si no se realiza un rescate correcto, darán lugar a la muerte del trabajador accidentado.


¿Cuándo aparecen los primeros efectos del síndrome del arnés?

Son muchas las variables que influyen a la hora de establecer un tiempo exacto para llevar a cabo el rescate o tiempo para que aparezcan los primeros efectos del síndrome del arnés sobre el accidentado. Tanto el equipo con el que se esté trabajando, así como la rapidez, capacidad de reacción y habilidad en el rescate, dependen en la aparición de síntomas antes o más tarde sobre el trabajador que ha sufrido la caída.

Los efectos entran en escena, según estudios realizados, en el lapso de tiempo de 3 a los 8 primeros minutos, teniendo el trabajador un tiempo aproximado de dos horas de supervivencia en el mejor de los casos, siempre y cuando el arnés de seguridad sea de suspensión y tenga elementos de confort adaptados a un trabajo en suspensión.


Síndrome del arnés o trauma de suspensión

Como hemos incidido, en caso de caída de un compañero, la intervención debe ser rápida y eficaz, pero tras producirse el rescate es necesario que se apliquen acciones de soporte vital y cuidados intensivos, debido a las posibles consecuencias posteriores que puede suponer en el organismo del accidentado una vez rescatado.


¿Qué factores evitan el síndrome del arnés?

• Reducir en la manera de lo posible cualquier riesgo asociado al trabajo que pudiera desembocar en una caída.
• Disminuir el tiempo de intervención y rescate, es decir, que el accidentado este el menor tiempo posible en una posición de suspensión.

La solución para que se lleve a cabo ese salvamento de forma rápida y eficaz es:

• Tener un plan preestablecido de emergencias, reacción y rescate adecuado.
• Formación en rescates de emergencia mediante entrenamientos y simulaciones del trabajador accidentado en suspensión. Conocer las maniobras de un rescate vertical y que los equipos de protección individual sean los adecuados para realizarlo.

Síndrome del arnés o trauma de suspensión

¿Qué elementos pueden evitar el síndrome del arnés?

Los distintos fabricantes han desarrollado dispositivos de rescate para ayudar en este tipo de intervenciones por medio de: poleas, polipastos, escaleras de intervención… pero claro, estos elementos dependen del buen conocimiento y correcta utilización del trabajador. Su eficacia está relacionada con la formación del mismo y con su capacidad de intervención y el tiempo que emplea para ello.

Ante momentos en los cuales no se haya llevado a cabo la preparación previa en el salvamento o no se tenga la suficiente claridad de ideas por una situación de estrés, los fabricantes han pensado en la fabricación de un elemento poco conocido y que se les da una importancia menor de la que tienen, pero que pueden ser vitales a la hora de que el accidentado salve su vida que son las cintas antitrauma. Este elemento debe estar siempre en el arnés de seguridad de todo trabajador, ya que si sufre un accidente y está consciente como para reaccionar a cualquier estimulo, es él mismo el que lleva a cabo una medida instantánea de salvamento.

Síndrome del arnés o trauma de suspensión

¿Cuál es el funcionamiento de las cintas antitrauma?

• Están conectadas al arnés anticaídas del trabajador accidentado. Debe llevarlo siempre en su equipo, aun sin que se haya producido la caída. Es un medida principalmente preventiva tras la producirse la caída.
• En caso de caída, el trabajador queda en suspensión y debe estar consciente. Despliega la cinta hasta los pies del trabajador.
• El trabajador apoya las piernas en ellas, cargando su peso, y produciendo una liberación de las extremidades inferiores y de la presión que el arnés de seguridad produce en ellas, recuperando el flujo sanguíneo que se ha interrumpido brevemente.

También, otro elemento importante, sobre todo para los trabajadores verticales o trabajos en suspensión, es la silla de trabajo vertical, que librera esa presión de trabajar muchas horas sin tener un apoyo en las piernas.


¿Qué podemos hacer para evitar el síndrome del arnés?

• Llevar a cabo toda acción preventiva necesaria para que no se produzca una posible caída y por lo tanto, aminorar al máximo el riesgo.
• Formación y entrenamiento constante de la plantilla de trabajo para tener las nociones necesarias para llevar a cabo el salvamento de la manera más rápida y eficaz. También debe ser aplicable a accidentes que se produzcan no solo en un trabajo vertical, también en trabajos en altura.
• Trabajar siempre en parejas. Así el trabajador que no sufra el accidente podrá dar la voz de alarma, avisar a emergencias y realizar el rescate.
• Verificación antes de llevar a cabo el trabajo del material de trabajo, así como de los medios (localización del centro de trabajo, batería del móvil cargada, comprobación de buena cobertura, teléfono de emergencias, hospital más cercano…).
• Los equipos de protección individual siempre deben ser certificados y homologados conforme a las normas normalizadoras y adecuados conforme al trabajo a desarrollar.
• Revisión previa del ajuste y estado de conservación y mantenimiento de los EPI.
• Uso de las medidas ergonómicas que permitan la estabilización adecuada del accidentado (cintas antitrauma, silla de trabajo vertical…).
• Hacer pausas y evitar tiempos prolongados en estados de suspensión donde las piernas tengan una movilidad limitada y presión provocada por el arnés de seguridad.
• Realizar movimientos de las piernas durante los trabajos en suspensión para que la sangre fluya regularmente por el cuerpo.

El procedimiento previo de rescate establecido deberá siempre recoger el principio básico de cualquier situación de intervención: Proteger, avisar y socorrer o más conocido como PAS. En este caso debemos:
• Asegurarnos del estado del trabajador tras producirse la caída.
• Avisar a emergencias (112) e informar de la situación.
• Empezar las maniobras de rescate vertical.

Siempre que se produzca un accidente, es fundamental mantener la calma y realizar los pasos del PAS. Llevando a cabo la protección y el aviso a emergencias, realizar la maniobra de rescate intentando mantener al accidentado consciente de la situación. Se le debe dar indicaciones de que mueva las piernas para favorecer el riego sanguíneo a los órganos vitales. También se ayudará a la circulación destensando las cintas del arnés de seguridad metiendo el puño y nunca soltando las cintas de las hebillas.

Durante el rescate, el tener los pasos claros así como la forma de llevar a cabo la evacuación es esencial y debe asentado en una base sólida marcada por un entrenamiento y formación constante de las maniobras. En caso de que nos pongamos nerviosos y no tengamos la lucidez necesaria, nunca debemos improvisar, lo mejor es que sea un equipo de emergencias al que hemos avisado el que lleve a cabo el proceso de rescate y evacuación.


¿Cómo posicionar a la víctima en caso de rescate?

• Se protegerá la espalda en todo momento evitando movimientos bruscos.
• Tanto la espalda como el cuello y las piernas, así como la zona lumbar, pueden tener lesiones graves como consecuencia del impacto de frenado que genera la sujeción del arnés tras la caída.
• Se deberá colocar al accidentado en el suelo boca arriba.
• Nunca semisentado, ya que en esta postura podría llegar de forma repentina un torrente sanguíneo al corazón con sangre contaminada por toxinas al no haberse filtrado correctamente en los riñones.

En caso de que tanto la caída, o algún golpe ocasionado durante la misma, dejen inconsciente al trabajador accidentado, está claro que la maniobra se vuelve más complicada ya que no podemos contar con la comunicación con la víctima, ni comprobar sus sensaciones o posibles lesiones, ni contar con su cooperación para facilitar las maniobras. Aun así, la rapidez y unas ideas claras de actuación hacen que el rescate sea igual de importante que si estuviese consciente, pero con una dificultad añadida que es la falta de interacción, por lo que la pericia en la manipulación, así como su posterior estabilización deben estar más que claras con el fin de que la maniobra de salvamento no agrave aún más la situación del accidentado.

Síndrome del arnés o trauma de suspensión

En resumen y para concluir:
• Debemos ser conscientes y conocer de la existencia de este síndrome.
• La prevención debe ser la herramienta principal.
• La correcta formación y entrenamiento son claves para una reacción rápida y eficaz.

Es clave la elección y contratación de una empresa de trabajos en altura o trabajos verticales que ofrezca las garantías y posean la preparación y medios necesarios para este tipo de situaciones.

Gracias por leernos :-)

        

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Autor del blog SAME - Mejorando el espacio

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